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Miércoles 10
de Enero de 2007.
Por
Marco (mananalien@hotmail.com)
La astronomía en la literatura
La
literatura, etimológicamente y en su acepción más
amplia, significa perteneciente a las letras; y en
este sentido abarca ella lo mismo las obras
poéticas y oratorias, que las de medicina,
astronomía y matemáticas. (1)
En la edad media se acostumbraba relacionar los
sucesos del cielo supersticiosamente para mala o
buena fortuna o como señales divinas, he aquí
algunos ejemplos de la utilización de la
astronomía con fines religiosos en la Inglaterra
anglosajona:
1.-«Para curar a un lunático, tómese esta hierba
[se refiere al pie de león] y átesele al cuello
con una cinta roja en luna menguante en el mes de
Abril; a principios de Octubre, el enfermo estará
curado.» (The Old English Herbarium and Medicina
Quadropedibus,pág.54,II,14-17.)
2. «El uno de Agosto de este año el rey Enrique
emprendió viaje por mar y, al día siguiente,
mientras dormía a bordo, la luz del día se eclipsó
en toda la tierra y el sol adoptó el aspecto de
una luna de tres noches de edad, y hubieron
estrellas a su alrededor siendo mediodía. Los
hombres se asustaron y se maravillaron y dijeron
que algo importante ocurriría como consecuencia de
esto. Así fue, pues en este mismo año el rey murió
en Normandía el día después del día de San
Andrés.» (The Anglo Saxon Chronicle, entrada para
1135.)
También hay referencia de Shakespeare al cielo
nocturno, por ejemplo en la obra ‘Julio César’ hay
una parte que dice:"Cuando mueren los pobres no
aparecen cometas. Los cielos centellean por la
muerte de los príncipes"
y también el personaje principal dice: "Pero yo
soy constante como la estrella Polar que no tiene
parangón en cuanto a estabilidad en el
firmamento.”
Está claro que los versos de Shakespeare son un
anacronismo pues en su época α de la Osa Menor era
la Polar, pero no en la época de Julio César donde
el polo norte no apuntaba a ninguna estrella.
La concepción ptolomeica del Cosmos prevaleció
durante catorce siglos, y en la más alta obra
literaria del Medioevo:
En
La divina Comedia no escasean las referencias.
Así, por ejemplo, en el canto segundo del
Infierno, versos 76 a 78, Dante llama a Beatriz
-según la traducción en prosa de Arturo Cuyás de
la Vega- "Mujer de singular virtud, por quien el
hombre supera en dignidad a todas las criaturas
que moran bajo el cielo del círculo más reducido",
el de la Luna.
Y en el canto XI del Purgatorio, versos 106 a 108,
dice el poeta que mil años, comparados con la
eternidad, son menos aún que un parpadeo respecto
al movimiento del círculo celeste que más
lentamente gira, o sea el de las estrellas fijas,
que -lo asienta en Il Convivio-, tarda 360 siglos
en completar una vuelta en torno a la Tierra.
1)
Lecciones de literatura perceptiva, Jesús María
Ruano, S. J., Librería Voluntad, S. A. Bogotá 1945
Sexta Edición
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