La mitología y los dioses relacionados con la astronomía.

Por Marco

 

Una de las inquietudes del ser humano cuando descendía Helios por el horizonte, es voltear al cielo e intentar explicar lo que sus ojos apreciaban y no lograban entender: “¿Quién puso ese gran ejército portadores de centellantes antorchas? ¿Porqué se persiguen unas a otras formando conjuntos como si fuesen ovejas?”.

Pues bien, en este trabajo contaré brevemente las historias que los griegos y otras personas se contaban generación tras generación, intentando deificar las luces celestes e imaginando seres sorprendentes, batallas, monstruos y sobretodo a sus héroes, todos necesitamos héroes.

Empezaré dando a conocer las leyendas atribuidas a las constelaciones mas conocidas, y la primera son las llamadas “osas”: Calisto, era esposa de Zeus y ninfa del bosque, madre de Arcas y reina de Arcadia. Juno, esposa de Júpiter, celosa de la belleza de Calisto la convierte en una osa.

Un día Arcas, estando cazando en un claro de un frondoso bosque, descubrió a una osa abrevando en él, en la que no reconoció a su propia madre. Así, impidiendo que su hijo matara a su propia madre, e inmortalizando su amor, los subió Zeus al firmamento. De esta forma, nacieron la Osa Mayor y la Osa Menor. Como podemos darnos cuenta, realmente no es una osa menor, sino un osito.

Orión era un temido cazador que perseguía a Aldebarán, (Tauro) e iba siempre en compañía de sus dos perros el Can Mayor y el Can Menor. Orión, siempre estaba presumiendo de su valor y tenía fama de poder vencer a cualquier fiera.

Por ello el dios Júpiter, le envió para matarlo al Escorpión. Sin darse cuenta, lo colocó en el cielo en el lado opuesto a donde se encontraba Orión y por ello se dice que cuando Orión aparece por el cielo del este, el Escorpión desaparece por el cielo del oeste y cuando el Escorpión aparece, Orión desaparece, y así sin terminar jamás. Y termina la leyenda diciendo que la persecución es eterna e implacable y continúa hasta nuestros días.

Andrómeda era hija del rey Cefeo y de Casiopea. Casiopea ofendió a Neptuno afirmando que su hija era más bella que cualquiera de las Nereidas. Para vengar el insulto, fue enviado por Neptuno Cetus, la ballena.

La leyenda añade que nada pasaría, si se ofrecía a Andrómeda al monstruo marino. Ella fue encadenada a una roca esperando su triste destino. De repente el sonido de un gran viento llegó a los oídos de Andrómeda, y pensó que era el monstruo. Sin embargo lo que oía eran las alas de un gran caballo volador Pegaso, el cual llevaba en su espalda a Perseo que la salvó de la muerte.

Y así con pocas palabras he mencionado los cuentos de 13 constelaciones (Osa Mayor, Osa Menor, Orión, Tauro, Can Mayor, Can Menor, Escorpión, Andrómeda, Cefeo, Casiopea, Cetus, Pegaso y Perseo), de dos planetas Neptuno y Júpiter, y uno de los satélites naturales de este ultimo dios, la hermosa Calisto.