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Luna blanca pero azul
Por
Claudia Pérez Ferrer
(achernardifuastro@hotmail.com)
Desde Argentina nuestra amiga Clauda
Pérez Ferrer nos envía un artículo acerca de
una efeméride astronómica peculiar que sucederá en
estos días. Habitualmente se piensa que sólo
podemos tener una Luna llena cada mes, pues el
ciclo lunar es asociado generalmente con una
unidad de tiempo y creeríamos que estos y los
meses son la misma cosa. Sin embargo de cuando en
cuando esta situación cambia y tenemos algo
conocido como Luna Azul, ¿pero que es eso?
Claudia lo explica:
Este
mes tendremos una “luna
azul”, esto es, dos lunas
llenas en
un mes...
Es un hecho curioso que se da, en promedio, cada
dos años y medio y no representa nada más que una
simpática curiosidad, pero que ya ha recorrido el
mundo.
En realidad, es aún un misterio, saber dónde se
origina el llamarla “Luna Azul”, aunque lo que sí
queda claro, es que la Luna ese día tendrá
exactamente el mismo color de siempre. Solo las
condiciones atmosféricas la tiñen diariamente
cuando se encuentra cercana al horizonte, de una
tonalidad anaranjada o rojiza, que luego se torna
dorada para luego lucir un blanco perlado a medida
que cobra altura en el cielo. (Proceso inverso,
cuando se oculta).
Técnicamente, las Lunas Llenas, están separadas
por unos 29 días (aproximadamente el tiempo que
demora en completar una vuelta alrededor de la
Tierra...)y los meses cuentan con 30 ó 31 días,
por ello es que se va generando un “corrimiento”
que lleva a que en algún momento, se produzcan dos
lunas llenas en un mismo mes calendario. Para los
europeos y asiáticos, en el mes de Junio tendrán
su “Luna Azul”. Esto se da con las otras fases
también, por ejemplo, en diciembre iniciaremos y
terminaremos el mes con Luna Menguante y en agosto
del 2008 con Luna Nueva, aunque estas
fases, no reciben ningún nombre en especial (al
menos por ahora...) Hasta donde se sabe, la “Luna
Azul” comenzó de la mano del folklore
norteamericano y unos calendarios basados en
tradiciones campesinas, aunque algunas
investigaciones recientes, hablan de que en casos
realmente muy excepcionales puede llegar a verse
la luna azul como dice la canción de Frank Sinatra
o verde, sin ser la de los versos de Baldomero
Fernández Moreno.
De acuerdo a relatos recogidos, en el año 1883,
luego de la impresionante explosión del volcán
Krakatoa, el que escupió humo y una inmensa
cantidad de cenizas a la atmósfera, hizo que la
Luna, cualesquiera fuese su fase, tuviese una
coloración azulada y en ocasiones, verdosa. Casi
cien años después, sucedió lo mismo a causa de la
erupción en 1980 del recordado estallido del
volcán del Monte Santa Elena, al igual que en el
’83 con del volcán mexicano El Chichón. Los
cambios en la coloración de la Luna también pueden
provocarlos, por ejemplo, grandes incendios
forestales. Todo depende de las partículas que se
concentren en la atmósfera. Si las partículas de
ceniza, hollín o aceites esenciales que tengan un
tamaño un poco mayor que la longitud de onda de la
luz roja, es decir 0.7 micrones, esto cambiarían
la imagen de la Luna. Sea cual fuese la causa, no
está de más echarle una mirada a la Luna Llena
este 31 de mayo: rojiza, amarillenta, dorada,
azulado o verdosa, la Luna es siempre un hermoso
espectáculo, digno de verse y disfrutar.
Claudia C. Pérez Ferrer
ACHERNAR - Difusión de la Astronomía
www.liada.net
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